El Doctor Patán vive en la plenitud del amor monógamo, y da gracias a los cielos por esa bendición cada día. Aun así, no soy insensible al gozo ajeno y por lo tanto no deja de emocionarme la turbulencia erótica que distingue a nuestro movimiento. Qué bonito es que haya tanta pulsión vital; tanta cachondería […] 📰 Fuente: 24 Horas