Al morenismo no le gusta que lo etiqueten de secta, pero vaya que se comporta como secta. Vean la reaparición del caudillo, hace unos días. Dicho sin apasionamientos, fue un despropósito. Un señor jubilado dedicó una hora a aventarse un monólogo en el que, entre otras cosas, nos explicaba a todos las realidades más profundas […] 📰 Fuente: 24 Horas