Mientras acude a hacer ejercicio a la unidad deportiva de La Cruz, Federico Payán Benítez comenzó a fijarse en aquello que hacía falta reparar: un juego que ya no funcionaba, un portón que necesitaba pintura, una estructura que requería soldadura o algún espacio que simplemente necesitaba mantenimiento.En lugar de esperar a que alguien más lo hiciera, el joven de 22 años decidió poner sus propios conocimientos, herramientas y recursos al servicio de su comunidad.Con materiales que le quedan de sus trabajos de herrería y con dinero propio, Payán Benítez ha comenzado a reparar y embellecer di... 📰 Fuente: Noroeste