Veinticinco años después de que cuatro aviones secuestrados segaran la vida de casi 3 mil personas en Nueva York, Washington y Pensilvania, el mundo sigue pagando las consecuencias de una respuesta que, en palabras de un grupo de expertos independientes* de la ONU, ha llevado el derecho internacional “más allá de su punto de ruptura”. En un extenso comunicado, una treintena de relatores** de los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos rinde tributo “a los miles víctimas que perdieron la vida, sus familias y las comunidades cuyas vidas cambiaron para siempre por aquellos ac... 📰 Fuente: Noroeste