En los últimos meses hemos visto en intentos diseminados, no necesariamente claros, una intención del gobierno de calificar, clasificar y controlar lo que se dice en público. Y quizá deberíamos sentirnos más incómodos con ello. Las decisiones no son acciones unificadas ni tajantes, hasta parecieran ser proyectos de prueba. La ley de las audiencias, el […] 📰 Fuente: 24 Horas