Disentir o cuestionar no destruye una democracia, al contrario, la alimenta y fortalece. Es un punto de equilibrio que evita que grupos mayoritarios construyan regímenes autoritarios en donde se buscan opiniones uniformes y pensar diferente es perseguido. Un gobierno demócrata no aplasta a la crítica ni la opaca, al contrario, la escucha, porque es parte […] 📰 Fuente: 24 Horas