Tras dejar la Dirección de Recursos Materiales de la Agencia Nacional de Aduanas, Araceli Hernández Perea constituyó dos empresas en Texas con un presunto operador financiero de la mafia rumana y adquirió una residencia de lujo en San Antonio valuada en cerca de un millón de dólares. En su paso por la ANAM tuvo a su cargo contrataciones multimillonarias en áreas sensibles para la seguridad nacional, como la compra de equipos de rayos X en las aduanas. 📰 Fuente: Aristegui Noticias