AHOME. _ El refugio espiritual se convirtió, de un segundo a otro, en un resguardo vital. La tarde del domingo 9 de agosto de 2026, la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Los Mochis, congregaba a decenas de familias que buscaban paz durante la habitual misa dominical. Frente a ellos, el sacerdote Joel Valdez Villegas conducía el rito, que se transmitía completamente en vivo a través de redes sociales para la comunidad virtual.La liturgia transcurría con la solemnidad de siempre, hasta que la cruda realidad de las calles irrumpió en el recinto. A la distancia, pero con un eco inconfund... 📰 Fuente: Noroeste